martes, julio 25, 2006

El Discurso De La Masa
















El discurso de la masa es siempre el mismo:
Abandona el riesgo,
Sacrifica sueños,
Muérdete las ganas...

Le temen al filo de la gloria,
al poder de la victoria.

Sé que las voces se te cuelan imprecisas por senderos tan inciertos a veces,
que no sabes a cuál de todas responder.

El oído es tan inestable en ese contexto.

Las ideas se desmoronan; las nociones sucumben.

Mírame y verás caer la ciudad amarga de temores que han construido para ti.

Bésame, arriésgate, disfrutemos...

lunes, julio 24, 2006

Arrojado Hacia El Fin




















Arrojado hacia al fin...
el olor a carne descompuesta ya asoma.

Quién iba a pensar que pagaría más que el resto.
Que mi piel sería considerada culpable frente a todos.

Arrojado al fuego de la madrugada me quemé las ganas de verte por última vez...
pero la sangre me borró por completo y a ti te volteó la cara.

Tengo miedo de agotar mis manos...
Considera que acariciaron las llamas tanto tiempo.
Sólo hoy ceden a las llagas como nunca antes lo hicieron.

El color de las horas se ha tornado ya algo grisáceo.

Las cenizas que me dejas son mi señal.

Abandonarme me duele... dejar de leer nuestra historia... que ya no quieras rescatarme más.

Arrojado hacia el fin
veo tu sombra,
la ausencia de un final feliz en que tú y yo brillabamos en el cielo.

Arrojado hacia el fin
veo mi sombra,
la presencia de un dolor infinito que inicia hoy con tu despedida.

El agua fría no calmará,
la ceniza al viento no cesará.

martes, junio 20, 2006

Cicatriz















La huella me quedó impregnada en la voz.

La cicatriz.
La cicatriz.
Tu cicatriz.

Mi nombre ofreció silencios, embaucó a las horas y se dañó su sal.
El golpe le rompió las cuerdas , doblegó sus cruces y lo dejó sin fin.
Mi nombre sorteó caminos, denostó al peligro y se volvió de cal.
El tuyo reaccionó con clavos, aprisionó cuchillos y enguyó un festín.

No quedaría rastro,
no sobrarían manos, pero la cicatriz.
La cicatriz.
Mi cicatriz.

Se me quedó en la espalda el frío de la sangre.
Me recorrió un caudal de llagas por doquier.

Se transformó en un rasgo de mis años, en un rasgo de mi piel.

La cicatriz.
Tu cicatriz.
Mi cicatriz.

domingo, junio 04, 2006

Irrealidades


Niégate la sed de ríos.

Abre un surco distinto al mío para que la boca del cielo se beba toda el agua que te queda...

y aún así, niégate la sed de ríos en tu piel...

Construye una sombra a pleno sol.

Dibuja con martillos lunares en tu piel y aún contra corriente, transfórmate en la sombra a pleno sol...

Porque ya no puedes esconderte.

No puedes negar que en tu contrato con la irrealidad, siempre fui lo más real.

Rompe el cordón de la nostalgia.

Deshazte de la muerte.

Deja que vuelen las rocas sobre ti.

Deja que se arrastren las nubes a tus pies.

Mas no sabrás romperme en tu memoria.

La irrealidad se agobió de ti y me instaló en su lugar.




domingo, mayo 21, 2006

El Que Ama Siempre Está Perdiendo















En la rebeldía de tu espalda
olí tu miedo...
y es que el que ama siempre está perdiendo
y lo sabías...

Soltamos la mano del frío
y tras la pausa,
domesticamos las horas.

(Cometimos el error de sujetar con fuerza la arena) .

Nunca quise esto.

Arresté el daño para que no cometiera delitos en ti.
Abrí una tregua entre mis manos y con ellas lavé tu rostro para darle paz,
pero mi mano se soltó del frío...

Entendimos de manera distinta el invierno, la lluvia...
Yo me fabriqué caminos para emprender la vida
y tú esperabas que te recogiera en mi trayecto.
Y ahí te quedaste... en la humedad de la madrugada.

El que ama siempre está perdiendo
y yo lo sabía...

¿ahora entiendes mi partida?

Infame
















No quieras quebrantarme una vez más,
aunque respires sangre por los poros
no seré tu salvación.

Es cierto que llegué a tus manos convertido en sombra,
que me sobraban cicatrices
y que el silencio era mi voz,
pero fuiste infame...

No quieras doblegarme,
por más que sigas dedicando derrotas en mi piel
no seré la víctima de tu mano despiadada.

Es verdad que descubriste con dardos mi agua estancada...
que a borbotones tomé otra belleza después de ti
y el canto del aire fue mi nueva voz,
pero fuiste tan infame...

¡No te lavaré los pies!
¡No lo haré otra vez!
porque destrozaste los míos...

Sé que mis pies son culpables de venir andando y renegando pasos,
pero los tuyos pisotean.
Dejan rastros, huellas, residuos
que queman la arena que se queda tras de ti.

No voy a creer en tu venida.
No voy a poner mi fe en tu resurrección.
¡No creo en tus estigmas!
¡No creo en tu dolor!

Crucificaré mis propias manos y mis propios pies,
clavaré una lanza a mi costado,
incluso dudaré...
pero no pediré que te perdonen
porque estoy seguro de que sí sabías lo que hacías...

Ese es el precio de tu infamia.

martes, mayo 16, 2006

Vulnerables















- ¿Fui feliz?
- Claro que lo fui.
- ¿Hasta cuando fui feliz?
- Hasta que me di cuenta de que no lo era realmente,
que sólo tenía la idea de que lo era...

La felicidad me es extraña ahora.

Todos somos extraños,
la extrañeza es la revelación.

Estamos más propensos al daño,
el que no lo note solo vive como animal
durmiendo, comiendo, soñando.

Yo vivo alerta al daño,
pues su garra me rozó la piel tantas veces...

Somos vulnerables.
¿Quién puede negarlo?
La máscara, el simulacro, también son parte del daño.

No te engañes.

No comas de su mano.

Tu Dios No Es Mi Dios




















Deja atrás tus súplicas de fuego...
el agua maldita con que intentas limpiarte.

Deja tus jadeos eternos... tu sudor de azufre.

El sacrificio de tu sangre no purga los demonios que dejaste en mí.

Deja tus caderas en paz,
tu dios no es mi dios.

No quieras comulgarme a besos,
ya tu saliva no alcanza para lavar los pecados del mundo.

En la república de mi boca gobierna otra voz.

Abandona tu postura de clérigo arrogante...
la vida eterna no está a tu lado.

El sacrificio de mi sangre me enseñó a hablar... y aprendí.
Y es que el que intenta enseñar siempre termina aprendiendo.

Deja tus jadeos en paz,
ya no me rindo ante ellos.
Tu dios ya no es mi dios.

Cuando me sobre tu herida, inventaré la sal.

Y Yo Te Creía















Desgranando mi historia en ti,
descubrí fragmentos de una comunión inconclusa.

Página a página hallé las pistas :

labios falaces rompiendo silencios,
ojos fugaces humedecidos en vano.

La cara de un ángel desprovisto de alas
irrumpía celosa en la letra...

Y yo le creía...
yo le creía.

Seguí el argumento fiel al pacto que habíamos firmado...
yo te leía y tú me decías (y yo te creía...)

Decías que íbamos a subir la cuesta,
que miraríamos desde arriba
que buscaríamos el lugar exacto
en el que construiríamos nuestra casa...

No quería hacerlo solo...
no quería.

El prólogo prometía,
pero el papel soporta tanto...

domingo, abril 30, 2006

Fui, Soy, Seré















Fui cometa.
Fui su estela.
Fui distante...
la llama que incendió por un instante.

Fui la duda.
La sombra.
El dilema...
martillo de sangre en tu cadena.

Soy el crimen.
Soy el móvil.
Soy culpable...
el caos de las horas inestables.

Soy la llaga.
La herida.
El daño...
la intención oculta tras los años.

Seré aliento.
Recuerdo.
Silencio...
la boca que despides con un beso tras la muerte.

Fui, soy, seré...

martes, abril 25, 2006

Quítame El Barro De La Sangre









Me hice de tierra para que aprendieras a sepultar en mí tus silencios.
Para llenar de minerales tu boca,
para alimentar de semillas el temblor de nuestro beso.

Pero no aguanté que me escupieras y me pisotearas una y otra vez.

Por eso, quítame tus raíces de la piel,
que ya no puedo contener la estridencia que me dejas.

Me hice de agua para que intentaras ahogar en mí tus castigos.
Para colmar de oxígeno tus manos,
para borrar las llagas que la sequía de tu alma te ha dejado...

Pero no soporté la delgadez de tus respiros y que llenaras de golpes mi cara.

Por eso, quítame el desierto de los ojos.
Quítame la arena vitrificada que ha dañado mi mirada tantos años.

Quítame el polvo, al que ni el soplo de tu dios le dará vida...

Desarma la estructura que pusiste sobre mis hombros.
Quítame los metales que aleaste para protegerme y terminaron siendo tu máscara en mí.
Quítame tus pies de encima...

Quítame la tierra que te di, incluso... Quítame el agua que te entregué...

Porque nada de lo que te di tiene efecto duradero... ya que ninguna de sus causas lo fue.

Por eso te exijo: Quítame tu barro de la sangre...
para que cuando amanezca no quede rastro de lo que fue.
No quede rastro de lo que pudo ser.

sábado, abril 22, 2006

Y yo desesperaba













La mecánica de tu silencio desampara, seriamente...
No oírte provoca miseria.

Es como si el desparpajo de otras voces fuera de una estridencia paupérrima;
un ruido que sólo permite darme cuenta de cuán necesaria me es tu palabra.

El oído busca claves de esa, tu voz lejana; enguye sonoridades eclécticas en busca de un silbido al menos parecido a tu eco... y nada.

El ojo mira al cielo, al suelo, al horizonte y no visualiza onda sonora alguna coloreada de tu sombra, ni diluyéndose en el espacio... ni transformándose... nada.

La nariz, independiente del aire, se desentiende de todos y pretende hallar las vibraciones de tu garganta, de tu vientre, de la raíz de tu sonido... y nada nuevamente.

La boca, a su manera, emulando a una víbora, estira su lengua, expone sus papilas y tienta descubrirte alargándose hacia ti... un sólo temblor en el infinito provocado por tu voz sería suficiente... pero nada.

Sólo el tacto fue leal a nosotros... las manos (mis manos), fueron las que te revelaron.

Una vez que estuvieron cerca de tu boca, libaron tus labios... y tu gemido... tu gemido...
emergió de lo profundo de ti como la música que me hacía falta.

Ahí estabas.

Tu sonido estaba junto a mí.

Sólo callabas un instante.

¿Y yo?

Y yo desesperaba.

Duelo
















Mis ojos terminaron su duelo.
No sin antes sufrir la virgen negación de la verdad.
Culpar a la noche.
Beber del cáliz y escupir a ciegas.
Sacudir el templo.
Abofetear tu imagen.
Temblar.

Mis ojos terminaron su duelo.
Apaciguando el agua fúnebre que brotaba con olor a estiércol.
Resumiendo el sabor acre de los golpes.
La nostalgia hoy es efímera.
Está anestesiada.
Más parecida a la amnesia que a una reminiscencia de lo que fue.

Mis ojos terminaron su duelo.
Acariciaron la derrota provocada por la venganza masiva de tus labios...
Cobraste lo que creíste el legítimo asesinato de un sueño que ya no satisfacía.
Querías despertar.

Pero antes, hay algo que debes saber.

Con tu partida deportaste mis sobras de tu cabeza para que el olvido resultase efectivo.
Pero ni así, ¿me oyes?
Ni así.

Suplicarás con tierra en la boca, con tierra en los ojos, con tierra en las manos...
que te perdone la boca, los ojos, las manos...
Pero ni así, ¿me oyes?
Ni así.

Me cagaré en mi puto orgullo.
Me cagaré en tu puta vanidad.
Y no cederé.
Ni con la mierda al cuello... cederé.

Hoy, mis ojos terminaron su duelo... para no verte más.

miércoles, abril 12, 2006

Te digo


Que me iba a reencontrar con huellas, pensé... (y que las horas se me harían trizas).

Que entraría cabalgando en ruinas, temí... (que me quedaría sin la sal de tu boca).

Que no cabe duda que la duda ahorca, lo sé... (y que la sombra degolló mis manos).

Que hace días ya no tengo sueño(s), pavor.

Que se derrama mi sangre a gritos...

Que me congelo e incendio en paralelo...
Porque el sinsentido me devora entero, amor.

Y es que se parece tanto el gobierno de la soledad a tu último beso...
Se parece tanto el gobierno de mi sangre a tu partida...
Que me saben a lo mismo, te digo.

Que no hay distancia... porque no estás lejos... que no estás, te digo.

viernes, marzo 31, 2006

A La 1...
















A la 1 menos 5, entré a mi habitación a soñarte despierto.
Me comí las uñas previamente. Entreabrí los ojos tantas veces que en un momento llegué a pensar que no conciliaría jamás tu imagen.

A la 1 menos 4, entré en tu recuerdo.
Me debatí en silencio frente a tu rostro. Destrocé mis labios de esquina a esquina y no fui capaz de decirte palabra alguna. Me quedé en suspenso.

A la 1 menos 3, entré recién en tu mirada.
Tus ojos me lo decían todo. Me culpaba violentamente tu rechazo, el desprecio hizo mella en mí e hice una máscara de hielo con tu ausencia para que mis lágrimas no respondieran a tus gritos...

A la 1 menos 2, me quedé entumecido en tus abrazos. Dormité inseguro de despertar ajeno a tus caricias. Ya no quería mi habitación hecha de muertos, quería la tuya hecha de afectos, aunque sé bien que no los merecía...

A la 1 menos 1 minuto, te besé en los labios, furtivo.
Me salté todo. Acudí a tu boca, irrumpí en tu beso.
Te robé lo que antes tantas veces fue mío.

A la 1 en punto... te perdí.
Y me quedé en silencio.
Desnudo ante la sombra que me quedó de ti. Desnudo ante la muerte que me produjo el daño de perderme sin tu aliento...

Despúés de la 1. Quién sabe que fue de mí.

No Estoy, Pero Soy





















No estoy en tus palabras. No me nombras, porque ya no cabe decir lo que tanto dolía...

No estoy en tus miradas hechas al espacio vacío que dejé tantas veces.
No me observas ni de reojo. Ya no desgastas tus pupilas en lo que llamaste tantas veces mi belleza...

No estoy en tus caricias; retazos madrugadores del deseo que te provocaba mi piel desnuda de errores... No corrompes ya tus manos en mi espalda impura.

No estoy en tu presencia... No estoy ante tu boca, tus ojos, tus manos...

Definitivamente ya no estoy.

No estoy, pero sé que aún soy.

viernes, marzo 10, 2006

Quisiera Pronunciarte















Quisiera hacer de este momento poesía.
Transformarte en verso y pronunciarte...

Abrir de par en par mis labios, amantes inconclusos en el umbral de tus dedos.

Que broten de mí tus dos piernas y tus dos brazos y que corran por mi lengua tus caricias hiperbólicas, se endilguen en mis dientes tus sonidos metafóricos y pueda extasiarme de tu música... del fragor de tus palabras.

Quisiera hacer de este momento poesía.
Transformarte en rima y cantarte ilusionado.

No permitir que el silencio me devele la nostalgia de los llantos olvidados.
No permitir que la estridencia de tu ausencia me traiga diapasones quebrantados por la lluvia amarga... por la encadenación de tus adioses...

Quisiera hacer de este momento poesía.
Transformarte en verso y pronunciarte abiertamente...

Sabor A Nada





















Con sólo el placer de abrir los labios me hallé un día besándote a mordiscos...

Sabor a nada; Impenetrable.

Dientes de melcocha los míos, lengua de seda la mía, color de ámbar mi boca; Palpitante.

Esquizofrenia, neurosis, psicosis, en fin... locura.

Calor de sol radiante en mis besos; Insolación.

Memoria de sal la mía, recuerdos de chicle los míos, estupidez de cachivache me toca... denigrante.

Nada, excepto el aire para conformarme... para que mis abiertos labios se complazcan en la interminable vaguedad de tu aliento de aire.




viernes, marzo 03, 2006

No Creo














Llenos de culpa...rebalsamos la copa que nos mantenía juntos.

En el ritual de siempre abandonamos nuestras manos y nuestros dientes... dejamos incluso de sujetar el aire que nos insuflaba vida.

Estando tú y yo enredados en la misa de nuestros cuerpos sobraban los dioses, sobraban las imágenes cubriendo nuestro pecado.

Pero todo cambió de pronto.

Me mordí las ansias por no verte más y encendí las horas para que se fueran pronto, pero bebí de tu agua tantas veces, que me moría de sed si me faltaba tu insultante plenitud...

Todo cambió...

Dejaste de mirarme con la fe que te embargaba al besarme...

Y empezó todo a ser igual...

Una boca unida a otra, una mirada concatenada al vacío; otra, al silencio...

Una mano atada a otra; una caricia hecha a la nada.

Siempre creí, que sería pasajero: un desgano, una pausa, una tregua en la abulia de los días, pero siempre fue así...

De ahí en adelante también perdí la fe...

Y ahora no creo.

No creo que lo nuestro se eleve nuevamente como una plegaria ...

No creo que vuelvas a la tersura de mis labios sólo por milagro...
No creo que me devuelvas el derecho a la vida que gané contigo...
No creo que esto deje de abandonarse como lo ha hecho.

Lo nuestro no disminuye, se diluye en la penumbra.

miércoles, marzo 01, 2006

No soy...















No soy.

Porque cuando era, estaba donde no llegaba nadie.

No soy la cara ruborizada que desatendía el exceso de afecto que rozaba en tus palabras... (por vergüenza).
No soy la piel que se encrispaba al roce de una mirada tuya llena de deseo... (por pudor).
No soy aquellas piernas que se desvanecían si una de tus manos pretendía atacarlas delicadamente... (por miedo).

No soy.

Porque cuando era, era contigo, aunque fuese independiente del aire y del agua, de la luz y el abrigo, era siempre contigo.

Ahora no soy. No puedo ser, pues no puedo ser lo que quería...


Tarde entendí que sólo yo jugaba este juego macabro. Y debía saberlo.

¿Cómo aprender a amar sin dañar, si uno va dañando cuando ama?

Tú me diste la evidencia. Yo sólo no quise verla.

Mientras era en ti, no tenía ojos para el daño.

Y es que aún no me resigno. Sin embargo, sé que ya no seré en ti, porque soy sólo en mí... en mí, que eras tú, aunque no acusaras recibo.

martes, febrero 21, 2006

Despiértame


















Estoy enhebrando el hilo de tu boca en mis uñas...
¡Cuánto bien me harían tus besos!
No quiero perdérmelos por la insensata pesadumbre del ayer.

Háblame con ese fuego obsesivo que te nace desde dentro... Hazme sentir tus requerimientos una y otra vez.

Duermo ahora.

Pero me basta tu lengua para despertar con el hermoso grito de tu deseo.

Anda... despiértame.

miércoles, febrero 01, 2006

Dame Esa Voz















El silencio obcecado.

La duda feroz.

El clamor de unos pasos.

La cruenta obsesión.

¡Cuánta idea! ¡Cuánta voz!

Se me duerme inocente la mirada,
se me explosa el calor de un adiós...

Se transforma en un hilo la espera... tan delgado que encadila mi razón.

¿Quién soy?
¿Quién soy?

Corregir, corregir... debo corregir con el brazo lo que el puño escribió...

Diseñar nuevos trazos... diseñar...

Romperme los dedos, romperme la nariz...

No quiero aromas... Quiero ser como tú... ¡No quiero sentir el olor de la nada en mi piel!

Sólo acepto el perfume de tu rostro dibujándome una sonrisa...

¡Ese trazo quiero!

Quiero garabatear en mi mundo de papeles lo que fui contigo...

Dame esa voz.



Vuelve















A duras penas dormiré esta noche.
Me he reservado tanto tiempo la razón infranqueable de tus manos,
que las ideas se me rebelan hoy y no hay quién las detenga...


¿Quién sino tú podría activar como lo hacías la maquinaria de mis deseos?
¿Quién sino tú podría darle cuerda al reloj inactivo de mis besos, durante tantos años?
¿Quién sino tú podría armar y desarmar los legos de mi alma, el tablero de nuestros juegos?



¿Quién sino tú podría eso y más?

Me pregunto ahora, ¿cómo no pensé en aquello todo este tiempo...?

Te engañé tanto haciéndote creer que estabas fuera de esto... y lo peor de todo es que me engañé a mí mismo.

¿Cómo pretender que te olvidaba si estás por doquier?

A duras penas dormiré esta noche... sabiendo que te perdí indefectiblemente.

La razón me recrimina tu ausencia...
Mi corazón clama que vuelvas...
Vuelve, que me faltas.

Eso es algo que ahora siento y sé.




sábado, enero 28, 2006

Soy Horrible





















Me miro al espejo y me hallo horrible...

Sin embargo, voy por las calles y sigo enamorando a gente que no es capaz de reconocer la fealdad que a gritos me corrompe.

No perciben a las hormigas comiéndose el dulzor que me dejabas...

No ven cómo los gusanos me desagarran la carne que solías aprisionar entre tus dedos desesperados por mi piel.

No se espantan de las moscas que dejan sus huevos en mi sangre, la misma que recorría mi cuerpo frenética movilizada con cada uno de tus besos.

Soy horrible.

Soy horrible.

Mi amor se descompuso irremediablemente.


jueves, enero 26, 2006

Cicatrices









Después de la golpiza quedaron cicatrices.
Una pierna rota, un brazo magullado,
un ojo en tinta que de a poco se recupera...

Yo quería los golpes, aunque parezca ridículo.
yo quería enfrentarte.
Sentía la imperiosa necesidad de batirme a duelo, indefenso como estaba, no para ser la vergüenza de tus amigos, ni para avergonzarme de mí mismo.
Más vergüenza sentí de caer nuevamente en las palabras tan sedosas que se te escaparon, tanto que mi piel adolorida no lo resistió y se entregó y no pude evitar desgastar otra lágrima más en ti.
Aquella noche me abrazaste como dándome un respiro... pero yo no quería eso.
Quería tu sangre... más bien la mía, brotando tortuosa por mis labios para no recordar la limosna de tu abrazo, después del cielo que prometiste a mi lado.

Después de la golpiza quedaron cicatrices.
Palabras rotas, deseos inconclusos,
un amor en cinta que de a poco se aborta en mí.

Intuía















Intuía el deceso.

La súbita ruptura de nuestro lazo.

Nos amarramos el uno al otro apresuradamente, como un niño que aprende recién a anudarse los zapatos... como aquel que no revisa, sale corriendo, se cae y llora inconsolablemente.

Intuía la caída.

Quise poner mi dedo en medio del nudo que se armaba, pero soy un niño también.

También quería jugar; también quería correr; de tu mano saltar las vallas que se interpusieran en nuestro camino; burlarnos de la gente al pasar; ser perversos...

Mira la fragilidad en que he quedado ahora.

Mi mejor amigo se fue. Te lo llevaste.

Me dejó mirando el atardecer con un balón entre las piernas, mientras sentado en el piso le recuerdo con una lágrima que no quiero dejar salir.

Recuerdo nuestro juegos, nuestras risas.

Recuerdo la falta que me haces.

Intuía...

Pero quería vivir.

Ni Golpes, Ni Caricias





















Tus manos atormentaron mi rostro.
Él sólo quería tus palabras, tus razones, que explicaras que te sucedió en el camino a mí...
La ebriedad de mi despecho fue tan irracional... pero soy lo que hiciste de mí.
Alguien que no me debía su tiempo me dijo: Cuídate, nadie puede dañarte, sólo tú lo haces...
Pero cómo hacerles entender que añoraba tanto tus caricias
¿Era eso mucho pedir si fueron mías tanto tiempo?
No olvidaba el deseo que brotaba de tus manos por romper desquiciadas la piel que cubría mi desnudez... la máscara aprendiz de la mentira.

Hoy no ansío ni siquiera eso. Estoy paralizado.

No quiero ni golpes, ni caricias.

Pero tampoco quería que fueras un espacio perdido, muerto, vacío... en mi historia... la nuestra.

Ahora me odias. Y el odio es amor sin perdón, según oí.

Ni golpes, ni caricias, ni perdón.

¿Qué nos queda entonces?

Dijiste. estás solo. Te equivocaste nuevamente. Estoy conmigo.

Pero tampoco soy feliz, aunque ahora ya no se deba a ti.

Canciones Que Matan



















Escuché la canción que debía definir nuestra relación para siempre.

Y la compartí contigo. La amamos desde el primer momento, aunque era tan triste...

Hablaba de nostalgias,perdones... distancias.

Era un sino desafiando a este amor que nació a destiempo.

Te amé a través de esa melodía.

Sin embargo, hoy quiero escucharte cantar con otra voz. Quiero memorizar la letra de otra historia de amor.

Busquémonos a escondidas, con los ojos vendados, sin brújula interior y te aseguro que nos hallamos en un beso.

Te amo.

Cántame al oído canciones que matan...

que matan el dolor de no tenerte conmigo.

Eres Mi Opción















No opto por la sensatez.

No opto por la paz, ni por la tregua. Aún no sé si acabará la guerra...

No opto por romperme el alma a pedazos por un turno.

No opto por sentirme inmerecidamente sacrificado.

No opto por deshacerme en excusas para mantener lo perdido.

No opto por negarme a mí mismo.

No opto por ser en alguien más que en mí.

No opto por morir antes de respirarlo todo profundamente.

Yo sólo tengo una opción.

Opto por la mano suicidante que se entregó a mi rostro desinteresadamente.

Opto por tus brazos que son mi refugio entre tanta sombra.

Opto por el aroma que me nace cuando tu cuerpo me envuelve.

Opto por ti.

Porque eres claramente mi única opción.

El resto del universo está en ti.

El Caos Era Necesario





















Cuando te miro directo a los ojos me siento lejano al resto... entro en tu mundo.
Tu aliento me embriaga... y pareciera que el orden en un segundo se transformó en un caos hermoso de aleteos perfumados...

Entro en la órbita de tus manos y me seduzco entero... me vuelvo un espacio de esferas de seda que flotan eróticas por tu piel.

El inicio desencadena en mí el final.

Así es cómo el ciclo se repite y vuelvo indefectiblemente a ti.

El caos era necesario.

La re-creación de tu boca, de tus manos, de tus ojos maravillosos, de tu piel entera, de ti... también lo era.

Amarte Es Un Arte
















¿Sabes que si hoy me rechazas muero?
¿Que si me niegas tu aire sólo respiro desperdicios...?
¿Que si tú dices "ya no te amo" pierde sentido todo lo que hago, todo lo que pienso, todo lo que soy...?

Por eso mi necesidad hoy es protegerte... crear una lazo tan resistente que pueda reírme de las fuerzas que se desgastan estériles al tratar de rompernos.

Debo edificar una torre tan alta para que quien quiera alcanzarnos no pueda resistir la falta de oxígeno que sólo compartimos tú y yo.

Pintar un cuadro surrealista que sólo entendamos al besarnos...

Esculpir tu rostro junto a mi boca una y mil veces...

Escribir un soneto con tus ojos rimándole al sol...

Debo cuidarte con mi esencia... con mi intento suicida de crear algo tan bello como tú...

Ese es mi desafío.

Porque ¿qué haría sin tí a mi lado? si soy un artista sólo cuando estoy contigo...

Amarte es un arte...

Somos nuestra propia creación.

miércoles, enero 25, 2006

Exijo El Premio















Estoy enredado entre sábanas de sueños... duermo revolcándome en ellas... mis piernas resuellan desesperadas en búsqueda de tu boca... quieren jadear hendidas por tu ausencia...

¿Dónde hallarte después de esta noche perversa?

Amanezco destrozado por el frío, humillado por la soledad, carente de sentido...

Pero no es justo, no merezco la apatía de tus brazos incrustados en las sombras; no merezco que me dejes oxidado en el recuerdo de una noche...

He sido más, he hecho mi trabajo a la altura de las circunstancias...

Merezco el premio que me debes... la derrota de tus manos, la entrega de tus armas, el silencio de tu boca venerando mi cariño...hoy quiero versos.

Merezco ese premio.

Dejaste Que Se Fuera Todo















Así, con las manos limpias aún... te toqué queriendo hallarte... tentando al vacío para que se apoderase de todo.

Te besé con unos labios remolinos que no eran míos... ¿ y tú? no liberaste ni una mueca de espanto.

¿Sabes qué es la soledad? por si no lo sabes, a tu lado , ella lo gobierna todo.

Mostré mis pulmones, el metal que envolvía mi pecho... dejé entreabierta mi armadura para que vulneraras mi alma y lo derrumbaras todo.

Así, con los dientes apretados, con la vista obnubilada.... te besé con unos labios caramelos que no eran míos... eran tuyos.

¿y tú? Tú silente, aguardaste a que la noche me cayera encima, se apagaran mis estrellas y se fuera todo a la misma mierda...


Saber Como Sabe Tu Sabor















Saber como sabe tu sabor...

Arrepentirme mañana. Morderme los dientes, romperme las manos, arrancarme los ojos...

Ver que no hay manera de negarte.

Sufrir cuando esperas poder ser feliz... Engañarte, ser feliz cuando debes sufrir...

¡Te lo mereces!, ¡te lo mereces!, ¡te lo mereces!

Bien merecido te lo tienes... por cubrir de sueños la inocencia de los años...

Me lo digo a la cara.

Lo dulce sabe amargo a la vez, lo sé...

Sé como sabe tu sabor.

Soy Un Trémulo Bosquejo De Tu Carne















Tus manos son la mecha que me enciende... inevitable marcha hacia mi vientre...

La pólvora en tus besos me carcome y sueño a veces que me enfrento y me resisto a caer mordido entre tus pliegues...

Pero sé que me enciendes... tu llama está viva dentro mío... recorre mis canales y aunque mi sangre se defiende, no hay tregua en tu lengua serpentina para este trémulo bosquejo de mi carne...

No hay duda, me enciendes...

lunes, enero 23, 2006

Pasos




















Un paso hacia adelante... cuatro pasos hacia atrás.

A veces camino entre la muchedumbre, avanzo a empujones, observo objetivos distantes... la claridad del día me desarma. Otro paso hacia adelante... cuatro pasos nuevamente hacia atrás...

Las manos en los bolsillos, el sol junto a mi voz...

Respirar... que se cuele por mis poros el oxígeno de tus palabras... una mano en mi frente, el aire colmando mi fe...

Un estado febril permite a mis piernas bostezarte, para seducir al sendero con mis pasos firmes y tiernos.

Camino a hurtadillas, pero tu silencio me delata... y ahí me entrego...

Ya no conspiraré desde mi sitio...

Te avasallaré desnudo y me haré tu carne...

Un paso hacia adelante y otro más... avanzaré a horcajadas...

Y me preguntaré -¿dónde estás?-.

Y me responderé -en todo-.

Un paso hacia adelante...

uno menos hacia atrás.

Aborta Este Amor




















Cae, la soberbia desde la cúspide.

Cae, la amargura como un torrente.

Se detiene patética una sonrisa, es una marioneta en vilo, muerte súbita, una fotografía velada...

Cae la gloria como un poema, sin verso, sin rima, sin voz... llueve el deseo hecho trizas.

Las horas se ahogan colmadas de espanto.

Cae, la música de un recuerdo desarmando la mecánica de mis días insensatos...

Se paraliza un lamento, un dolor, una lágrima... la agonía está en suspenso.

Cae el telón de la esperanza, el aire de un suspiro...

Aborta este amor.

domingo, enero 22, 2006

Anclado En Tu Mar


Descender hacia tu espalda es como abrir las palmas y caer derrotado sobre la arena... encallar desnudo sobre tus huesos.

Vapulear a las rocas es un desastre, esgrimir argumentos contra la marea... todo es en vano.

Caigo en tus aguas, braceando zigzagueante... sin rumbo fijo, me interno y me pierdo.

Me arremolinan tus dedos, me asfixia tu boca de sal, trago el mar en cada beso...y me entrego a ser otro más entre tus olas.

La tempestad dará cuenta de tus actos y los míos... sólo así sabré que tan desesperados estábamos...

Aunque tengo miedo, pues no confío en mí... no te confíes tampoco... Sigo anclado en tu piel-mar y tú sigues enterrándote en mi piel-arena... eso es lo único verdaderamente cierto.

Tiemblan las gotas en tu piel, deseperadas corren hacia la comisura de tus labios... si un beso mío retiembla en tu océano, deshazte de él... puede contaminarlo todo.

Adiós















Si vas a decir adiós, guárdate la risa... la mueca triunfante. Me venciste, fui tuyo.
Desconecta sutilmente mi fe de tu sarcasmo para que pueda servir más allá de las garantías.
No me des suspiros, lágrimas, lástima, fanfarronadas...
Sólo plantea lo básico.
No mires de esa manera,
Ni digas...
No abras puertas, no cubras, no resguardes, no protejas... no me permitas ilusiones.
Si vas a decir adiós, agita tu pañuelo, guárdate la risa...
Sólo lo básico, di adiós.
Que pueda ver partir el tren de tu desidia como una vieja película de amor.

Tropiezos

A zancadillas me traes... a tropiezos...

¿Cómo caminar a tu lado si tus pasos son tan largos a veces...?

No me acostumbro a recorrer caminos sin vislumbrar la belleza de vivirlos... no es que pierda de vista el encanto de avanzar... es que ya no estoy para esos trotes... y tú vives de la velocidad que te dan los años tan nuevos en que te desenvuelves...

Me arrimo a tu brazo para parecerme a tu silueta al menos, pero soy menos que tu sombra.

Será mejor que atravieses en solitario la zona ecléctica en que pretendimos movilizarnos... soy una carga para tus ojos... arena en el desierto de nuestros besos exilados...

sábado, enero 21, 2006

Me Encendí














Al verte aparecer en el umbral, acechando con ojos de pólvora... me encendí entero.
El eco fugaz de una llama me abrió la caja de los deseos...- saca un fuego y báñate de él -te dije con la mirada destrozada por el calor.

Me incineré completas las ganas de morir atacado por las llagas que provocaba el ardor de tus besos... la boca me brillaba de azul, de amarillo, de rojo... el arcoiris eran una ilusión ante mis labios.
Me encendí contigo.
El calor de mi cuerpo quería incrementarse en tu abrazo... quería provocar un siniestro inmesurable en el marco de esa puerta que estaba abierta al mundo...
Supieras cuánto quería mi oxígeno atraer tu lumbre para provocar la combustión que sellara la entrada a mis deseos y te dejara dentro, sin salida, sólo para mí... siempre para mí...
me encendí contigo...
No me apaguen porfavor... no me apagues.

Perverso




















Miré hacia todos lados y cuando te vi en plena soledad, en plena indefensión, vulnerable a mis tactos... me volví perverso.

Perversión eran mis ojos respirando en tu piel; perversión, mi olfato reconociendo territorios donde implantar la batalla por el placer que me provocan tus aromas... Todo yo era perversión.

Tu mirada me pervirtió... tus deseos brotando como chispazos de un fuego que ardía primitivo en cada una de tus pupilas...

La carne se me abría desquiciada... quería cubrirte por doquier... quería entregarse desnuda a un encuentro explosivo...

Fuegos de artificio no eran, eran naturales, perversamente nativos de un sitio recóndito en que tú y yo siempre aparecemos...

Nadie más sabe de aquel lugar... y así es mejor... así no tienes salida, así no recibes ayuda de nadie...

Así te pervierto y veo en tu mirada la misma perversión que nace de mí...

Aprenderás... lo juro.

¿Por Qué?




















¿Por qué no todo se acaba y lloro de una vez tu ausencia...?

¿Por qué no todo se olvida y acabamos siendo felices cada uno por su propia cuenta, bajo su propio riesgo?

¿Por qué no todo se vuelve un pie, llevado por la prisa que causa el daño, y nos aplasta maliciosamente... hasta hacernos desaparecer en el más profundo de los suelos...?

¿Por qué no ser tú y yo distintos... lejanos... ajenos?

Quiso el tiempo atar mis manos a tu vientre, tu corazón y tu mente... quiso hacerte necesariamente urgente para respirar las horas que me regaló...

Pero qué maldita manía esta de destruir de antemano lo que tanto trabajo costará armar... lo que tanto sacrificio, desesperanza y desequilibrio exige...

¿Por qué no dibujarte en colores? ¿Por qué no hacer que bailes en cámara lenta... enmudecidamente... en imágenes nostálgicas que te hagan reír y emocionar una y otra vez? ¿Por qué llorar?

Si será siempre así... ¿por qué mejor no acabar con todo de una vez...? ¿Por qué no todo desaparece y ya?

Caída















Tengo miedo de caer solo... golpearme y sentir los achaques de la falta de caricias.
Tengo miedo al espanto de saber que el choque con las piedras destrozarán algo más que mi cara...
Tengo miedo, ¡No!... tengo pánico...

Es que me has faltado tanto tiempo.

Me encuentro adormecido por el olvido.
No quiero degollarme en el aire sin decir lo que siento.
Es que sin ti la vida cambia tan vertiginosamente que no puedo... no quiero.

Pero si estuvieras, si me dedicaras tu silencio nuevamente.
Si lloraras por mí... no para odiarme sino para llamarme como lo has hecho con tu llanto tantas veces...

Cambiaría todo lo que siento, cambiaría el universo en que me encuentro.

Te diría sin reparo que te quiero.
Te diría quiero tus manos... quiero tus brazos que me acojan...
Te diría quiero arrojarme al vacío...

¡A que caemos de la mano convertidos en espuma...! ¡A que me vuelvo de seda en la caída!

viernes, enero 20, 2006

Te Borro A Ti


Empecé por renunciar a mí mismo.

Probé la entrega servil, la obediencia absoluta, la humillación...

Me di a mí mismo y borré todo lo que algún día pensé para mi propia redención.

Cultivé tantos años el deseo reprimido de salir a la luz y recoger la energía del día... pero la noche a tu lado me dejó en penumbras.

Caí desnudo ante tus piernas esperando las migajas que tenías reservadas para mí y eso me hacía creer que era más que cualquiera pues tenía al menos lo que te sobraba. ¿Quién podía tener más de ti?

Fuiste un privilegio tantos años con tan poco...

Fuiste la esencia deteriorada de mi instinto de supervivencia.

Fuiste vida en un cementerio de ilusiones destrozadas por la guerra de mis años...

Empecé por renunciar a mí mismo y continué con renunciar a todo lo demás, menos a ti.


Hoy comprendo mi error...

¿Cómo ser feliz si me borraba a mí mismo? ¿quién podría disfrutar mi felicidad si no existía yo?

Me borré a mí, insensatamente.

Por eso hoy renuncio... y te borro a ti.

jueves, enero 19, 2006

Promesas

Prometiste no herirme...
Prometiste cuidar de mí y de mis manos.
Prometiste enarbolarte como un escudo sobre mi cuerpo y confrontar a pulso el daño...

Prometiste las horas que tenías, empeñaste tus segundos...
Prometiste el amor y el silencio hechos eco de nuestro beso.
Prometiste la vigilia, el secreto.

Pero resultó ser vana tu promesa... resultaste ser otro más de los que gozan destruyendo vidas.

Resultaste ser únicamente tú.

Con tu maldad a cuestas como un karma que se arrastra por siglos.

Me heriste.

Descuidaste mis manos.

Fuiste el daño.

Se acabo nuestro tiempo.

Tus labios se secaron.

Te dormiste y pronunciaste dormido lo que ocultabas.

Te maldigo, sólo por eso... eso, tus promesas incumplidas...


Rituales


La copa en alto gobierna iluminada el misterio...

Recorre con su sangre un camino de cruciales evidencias sensoriales...

Una mano toca el instinto; una mirada desnuda al vacío; un sabor a cielo raso recorre tus labios...; un murmullo se inclina embelesado en tu regazo; un aroma se vence en tus abrazos...

¡Cuánta fe se apodera de tu carne!

Bebe del cáliz...

La copa desciende... apaga tus deseos.



Lo Querías Todo


Lo querías todo y te ofrecí nada...

Aceptaste mi oferta como acepta la tierra estéril la lluvia que no le sirve... quizás calmar sus llagas, quizás regar sus esperanzas... pero tú no puedes...

¡No puedes gritarme a la cara que me odias!, no puedes negarme...
No quieras olvidar que la felicidad tocó tus labios cuando pronunciaste alguna vez que me amaste... no escupas tu entrega...

Deja la indolencia, no te viene...

Háblame de decepciones, de falacias, de lo que quieras, menos de olvido, menos de odio...

Eres la sigla que explicaba mi nombre... la letra que se imprimía manuscrita en mi alma... pero lo dejaste todo.

¿Crees que te creo cuando dices te odio?

Te equivocas, no puedes odiar lo que te da sentido..
yo aún te amo.

Sólo no sé ser tuyo, como no sé ser mío aún.

No lo pidas todo...

no lo tengo todo.

Empiezas A Herir

Pensé que jamás llegaría el momento.
Imaginé que la complementariedad utópica no lo era tanto...

Que alcanzar tus manos y la velocidad de tus pies no era tan difícil... pero me quedé atrás tantas veces...

Sin embargo, estar a tu lado me devolvió la esperanza.

Abrigué tu espalda con la mía; me entregaste el calor que me hacía falta.
Dormí en tus manos; penetraste en mi destino como un desierto... me secaste el abandono... bastábamos tú y yo.

Quise romper la tristeza con mis propias manos y mis propios besos... y me entregué a ti como un sacrificio que se da lleno de fe.

Hasta que empezaste a herir.

Empezaste a doler incluso antes de la entrega.También después de la fatiga gozosa de tu boca...

Ya la sangre se desliza en mí como un manantial... fluye en mí la soledad y el miedo...

empiezas a herir...

empiezas a quitarme la vida al quitarme tu amor.

Amo


Amo lo que tu piel me regala sin intereses.
Amo tu capacidad de quedar en deuda nunca con mis ganas...

Amo tu fotografía escondida entre mi historia y la del mundo...yo viviendo a escondidas siempre contigo, en la complicidad de los besos que necesitaba de tu boca; guardándote en tus cartas que leía siempre; en tus recuerdos que oficiaban mi silencio.

Amo lo que tus palabras dicen hoy a gritos en la escritura de tus manos.
Amo tu incesante valentía para amarme más allá de lo esperado.

Amo la risa que querías te quitara nunca, y que puede florecer en mí nuevamente con el brío naciente de un mar.

Amo tu silueta merodeando la arena de mi playa, el calor de tu sol...

Eres un sol y te amo porque amo el brillo de tus ojos sobre mí...

Presagios

Presagios de un clima aterrante se cuelan imprecisos por las grietas de un umbral desnudo...
Parece mentira que tras esta calma de muertos venerados se esconda una saga de labios asesinos...
Presagios, conspiraciones...
El mar se transforma en una mueca... fragor de la batalla que acecha...
Existen lluvias recíprocas que empañan los gritos del cielo y de la tierra, que apagan sus llantos... se defienden mutuamente.
Existen recuerdos que añoran la liviandad del olvido... la certeza del silencio. Y, sin embargo, no hay clarividencia capaz de acabar con este espanto.
Daños, presagios...
Se acerca el canto de sirenas suicidas... el sol se alimenta de las sangre en tus venas... se come tus manos...
La sangre se vuelve una víctima... amante inequívoca de este placer psicópata.