martes, mayo 16, 2006

Tu Dios No Es Mi Dios




















Deja atrás tus súplicas de fuego...
el agua maldita con que intentas limpiarte.

Deja tus jadeos eternos... tu sudor de azufre.

El sacrificio de tu sangre no purga los demonios que dejaste en mí.

Deja tus caderas en paz,
tu dios no es mi dios.

No quieras comulgarme a besos,
ya tu saliva no alcanza para lavar los pecados del mundo.

En la república de mi boca gobierna otra voz.

Abandona tu postura de clérigo arrogante...
la vida eterna no está a tu lado.

El sacrificio de mi sangre me enseñó a hablar... y aprendí.
Y es que el que intenta enseñar siempre termina aprendiendo.

Deja tus jadeos en paz,
ya no me rindo ante ellos.
Tu dios ya no es mi dios.

Cuando me sobre tu herida, inventaré la sal.

2 comentarios:

  1. Es un verso realmente de antología por su perfeccíón el de la herida y la sal.
    Pocas veces he sentido el dolor de forma tan física a partir de la lectura de un verso.
    Tu mirada es un indicio de extrañeza. Tu labio superior como esa barra en la que siempre sueñas con colgar un columpio antes de perder la inocencia.

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  2. Pues espero que la hermosura de akello
    se haga realidad...
    Inventa la sal desde la sangre ia derramada, de akella que salio motivada por mutilacion de esperanza y amor,
    akella naciente de palabras y demases...
    que sea sal la consecuencia de su daño!

    Es que de vdd que me reencanto esto,
    de buena gana se lo pegaria a la ex de mi amor kajkaka
    Pues mi niño se le extraña millonadas aki!
    Espero mejore su madre pues!=)
    Te me cuidas millones

    BYe!

    Sigue expresando por el mundo;)

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